PICUDO NEGRO, “La peste negra del platáno canario”

El picudo negro de la platanera, Cosmopolites sordidus, es reconocido como la plaga más grave de este cultivo en todo el mundo.

Ya en Canarias lo conocen todos los que están vinculados con las plataneras, éste escarabajo aparentemente inofensivo es un destructor masivo de las tronqueras, donde están las raíces que conectan a la matas de plátanos con el suelo, con la tierra donde se sustenta, para transmitirle todos los nutrientes de la misma, a nuestra planta más popular, en el archipiélago Canario.  La principal que se cultiva es del grupo Cadevish….

Los plátanos que más se cultivan en Canarias son del grupo Cadevish, es decir, cultivares triploides de Musa acuminata, identificados en la terminología de variedades de plátano con las letras AAA (tres juegos de cromosomas procedentes de M. acuminata y ninguno de M. balbisiana). 

El picudo negro ha llegado para quedarse, un poco ha pasado al estilo del Covid 19 al principio o muchísimo peor tal vez , porque se lleva años ignorando, o tomando muy poco en serio, por parte de Asprocan, la asociación de organizaciones productoras de plátanos de Canarias, aunque ahora parece que se han dado cuenta de la gravedad de esta plaga que es una verdadera “peste negra” para el cultivo, por la destrucción tan grande que ha hecho en pocos años y que aún con algunos mecanismos como las trampas para controlar la población, o los plaguicidas aprobados en extremos para ser inyectados en los propio troncos a ver si consiguen paliar una verdadera plaga que parece “imparable”.

Aunque es un depredador feroz y letal para el plátano de Canarias, que acaba por derribar la matas de plátanos al suelo inertes , o haciendo que la que se sostenga en pie pierda la capacidad del todo, de seguir el proceso natural hasta la recolección del racimo o piña de plátanos.

Es invasivo, destructivo, resistente a la climatología y se adapta a los plaguicidas a una velocidad de infarto.
Esté escarabajo de color negro oscuro es el famoso picudo negro y la larva que es su primera apariencia antes de pasar a ser el feroz depredador de los troncos de la platanera donde están las raíces, ocasionando en muchas ocasiones la muerte a la planta.

El picudo negro es activo sobre todo nocturnamente, residiendo entre las láminas foliares. Raramente vuela, prefiriendo caminar y diseminándose sobre todo con el traslado de material infectado.

La tasa de ovoposición está entre un huevo diario y uno semanal. Los ejemplares adultos (hembras) depositan sus huevos entre las vainas foliares o el tallo de la planta. Los huevos son blancos, alargados, de unos 2 mm de largo. La savia viscosa que la plana segrega ayuda a fijarlos y protegerlos. Al cabo de un periodo que va de 5 a 7 días estos huevos se habrán convertido en larvas blancas y robustas, con la cabeza rojiza, que se irán alimentando y abriendo galerías en el tallo, matando raíces, limitando la absorción de nutrientes y aumentando la susceptibilidad de la planta a distintas plagas y enfermedades. Y en definitiva, reduciendo el rendimiento de las plantaciones por muerte o volcado de las plantas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s