Fue un día terrorífico para el empleo :363.017 despedidos el 31 de agosto

La alta estacionalidad de la economía española, pero también los numerosos agujeros de la legislación laboral, explican que el 31 de agosto de 2018 haya sido un día terrorífico para el empleo. Ese día, en apenas, 24 horas, la Seguridad Social dio de baja como cotizantes a 363.017 trabajadores. Es decir, el sistema público de protección social contabilizó 15.126 despidos a la hora contando la jornada completa. Un ritmo verdaderamente frenético.

La cifra tiene que ver con el fin de muchos contratos temporales vinculados a la temporada de verano, principalmente en zonas turísticas, aunque también con las lagunas de la legislación laboral, que permite contratar y despedir con mucha facilidad para que los servicios públicos de empleo corran con el coste en prestaciones de los periodos de interinidad. Algo que afecta también a muchos trabajadores autónomos, que en sus contratos mercantiles están obligados a incorporar una cláusula por la que en agosto no cobran ninguna percepción de la empresa para la que trabajan a lo largo de todo el año.

Eso explica, por ejemplo, que el 2 de julio de este año diera de baja a nada menos que 504.630 trabajadores. Muchos de esos trabajadores volverán a ser contratados después del verano, pero en el interregno, es el Estado quien corre con los gastos.

Y los resultados son verdaderamente singulares. Sumando las altas que se produjeron ese día, en total 58.375 nuevos cotizantes, resulta que el 31 de agosto se produjeron nada menos que 421.392 movimientos en los registros de la Seguridad Social, lo que da idea de la enorme inestabilidad laboral que existe.

El fraude es tan evidente que el Gobierno -también lo hizo el anterior- ha avanzado que podrá en marcha campañas de prevención de las altas y bajas fraudulentas, que no sólo se producen en ámbitos de baja cualificación, como la construcción, sino también en sectores estructuralmente más estables, como la educación. Y lo que es más significativo, también en el sector público.

Todavía muchas comunidades autónomas despiden a muchos de sus profesores antes del verano para volver a contratar a los mismos profesionales en septiembre, lo que, según la legislación vigente, es un fraude de ley.

Bajas y altas.

En julio, por ejemplo, el sector de la educación aportó 109.224 bajas en el número de cotizantes a la Seguridad Social, mientras que en agosto esta cifra se ha situado 57.706 cotizantes menos. En total, casi 167.000 profesionales de la educación que cobran el desempleo en verano, pero que en septiembre volverán a ser contratados por las mismas empresas, en muchos casos por las propias administraciones.

Este comportamiento se produce pese a que una reciente sentencia del Tribunal Supremo llegó a considerar nulos los ceses de los profesores interinos, ya que entendía que se trataba de una discriminación laboral respecto de otros profesionales. La sentencia, del pasado mes de junio, estimó que es nulo el cese de los funcionarios docentes interinos de centros no universitarios al final del período lectivo del curso escolar, basado sólo en la causa de que en los dos meses restantes de éste (julio y agosto) desaparece la necesidad y urgencia que motivó su nombramiento.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s